Qué es acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral

Qué es acoso moral en el trabajo

QUÉ ES ACOSO MORAL EN EL TRABAJO, ACOSO LABORAL O MOBING LABORAL Y CÓMO IDENTIFICARLO

¿Estoy siendo víctima de acoso moral en el trabajo? Criterios y requisitos básicos para identificar cuándo se está sufriendo una situación de acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral

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¿Qué es acoso moral?

El acoso moral se puede definir de forma general y en todo ámbito en el que se produzca como aquel comportamiento que atenta contra la dignidad de una persona y que se ejerce de forma continua en el tiempo.

Ahora bien, nos centraremos en el acoso moral en el trabajo, o conocido también como acoso laboral o mobing laboral, que implica la misma conducta definida, es decir, comportamiento que atenta contra la dignidad de una persona y que se ejerce de forma continua en el tiempo pero ejercido en el lugar de trabajo y contra uno o más trabajadores.

Qué es acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral

Los Tribunales consideran de forma reiterada que el acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral implica un ataque continuo a la dignidad de la persona a través de conductas hostiles contra el trabajador y con conocimiento expreso y/o conocimiento tácito del empleador para que dicha conducta pueda ser reparada o indemnizada por la empresa o empleador.

Los Tribunales han dejado claro que el ejercicio arbitrario del poder directivo del empresario que solo afecta a derechos laborales (no a derechos fundamentales como la dignidad e integridad moral de la persona) no se puede considerar acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral. El empresario puede decidir de forma arbitraria los cambios que considere, siempre y cuando afecte solo, como decíamos a derechos laborales (horarios, jornada, puesto, etc.). En caso de que un trabajador se encuentre ante esta arbitrariedad laboral del empresario tendrá otras vías legales para solucionar el problema.

Tampoco se considera acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral sufrir tensiones en el trabajo causadas por la disciplina del lugar de trabajo y las órdenes de los superiores.

Requisitos y conductas esenciales para saber qué es acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral

Los requisitos necesarios para que se pueda considerar la existencia de acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral se han de dar todos de forma simultánea. Si falla alguno de ellos, ya no será acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral, aunque se señalan otros elementos que son accesorios.

Los elementos principales y esenciales para identificar la existencia de acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral, son los siguientes:

1.- Sufrir conductas no deseadas que lesionen la dignidad de la persona y puedan causar un daño. Bajo este punto se encuentran conductas como las que se mencionan a continuación. No obstante no se ha de sufrir todas sino solo alguna de ellas.

A.- Impedir la comunicación adecuada de la víctima en su entorno laboral, que implicaría, por ejemplo, cambio de puesto de trabajo, aislar al trabajador del resto de empleados, eliminarle el teléfono, ordenador u otros elementos que faciliten la comunicación.

B.- Impedir que la víctima establecer contactos sociales en la empresa, por ejemplo, no dirigir la palabra al trabajador, ignorarlo deliberadamente, prohibir que otros empleados se comuniquen con él, aislarlo de los lugares comunes, relegarlo a puestos aislados dentro de la empresa, o no invitarlo a actos sociales de la empresa.

C.- Desacreditar la reputación personal de la víctima, que incluyen actos como ridiculizar a la víctima, propagar rumores sobre su vida personal y privada, difundir entre sus compañeros la atribución de supuestos problemas mentales o psicológicos, efectuar imitaciones de su persona, criticar sus ideologías o su origen o nacionalidad, desacreditar su forma de vestir o su higiene personal.

D.- Desacreditar su reputación profesional descalificando continuamente el trabajo que realiza, encomendar trabajos irrealizables, absurdos o manifiestamente inútiles. Limitar o impedir su promoción profesional no convocándole a la asistencia de cursos o formaciones que son comunes en el resto de compañeros de la empresa, asignar trabajos de categorías inferiores o ridículos para la categoría profesional que se tiene.

E.- Conductas que producen efectos perniciosos sobre la salud psíquica o física del trabajador víctima. Tales como amenazas, acoso sexual, intimidaciones, agresiones verbales o físicas, u ordenar la realización de trabajos peligrosos.

2.- Menoscabar la dignidad de la persona. Este es el eje central del acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral, es decir, las conductas para que sean calificadas de acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral, han de menoscabar o mermar la dignidad del trabajador, ya sea como trabajador o como persona. Está claro que atentando contra la dignidad de la persona se vulneran también otros derechos fundamentales, como el derecho a la intimidad, a la integridad personal, al honor o a la no discriminación por citar algunos.

3.- Persistencia y reiteración de las conductas ofensivas. Para determinar la existencia de acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral, las conductas ofensivas se han de repetir en el tiempo, es decir, han de ser efectuadas de forma continua sin que se pueda establecer un plazo concreto. Quedan descartadas, pues, las conductas ofensivas puntuales. Aunque se toma en cuenta la gravedad y la intensidad de las conductas de forma que, si en un breve plazo de tiempo que se producen conductas como las descritas pueden, debido a su gravedad e intensidad, calificarse de acoso moral en el trabajo sin necesidad de plazo amplio de tiempo.

4.- Las conductas o los hechos ofensivos o degradantes se han de poner de manifiesto en el lugar de trabajo o con ocasión del desempeño de las funciones laborales, y han de ser llevados a cabo por miembros de la empresa, lo que incluye desde los propios compañeros de trabajo hasta jefes, directivos, etc. Incluso se llega a calificar como acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral, aquellas conductas ofensivas efectuadas por terceros ajenos a la empresa como ETT’s

Elementos accesorios para calificar como acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral

Estos elementos no son necesarios para que se produzca el acoso moral, no obstante, en muchos casos están asociados a la conducta ofensiva principal.

1.- Intención de causar daño moral o de afectar a la dignidad de la persona. En un inicio los Tribunales sostenían que era necesaria una intención clara de ofender a la víctima para calificar la conducta de acoso moral. Esto generaba la imposibilidad de calificar como acoso moral en el trabajo aquellas conductas en las que, aun siendo plenamente ofensivas y reiteradas en el tiempo con efectos devastadores en el trabajador, no podía acreditarse la intención de destruir a la víctima.

Sin embargo, desde nuestro punto de vista la cuestión queda zanjada a partir de una Sentencia del Tribunal Constitucional del año 2005 en la que se afirma que no es relevante para determinar la existencia de acoso moral en el trabajo una intención clara de afectar a la víctima con el hostigamiento, basta con acreditar que existió un comportamiento dañino que ha causado una vulneración de los derechos fundamentales, independientemente que el hostigador quiera o no ese resultado.

2.- Que se haya producido el daño. Algunos Tribunales exigían que se produjese un daño efectivo y que este se acreditase en el procedimiento para poder calificar la conducta como acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral, dado que el cálculo de la eventual indemnización por los perjuicios causados dependía de esa cuantificación. Sin embargo, resulta obvio que calificar una conducta dañina y tóxica contra una persona no puede depender de que efectivamente se haya producido un daño real y que además esté cuantificado. Si así fuese el remedio llegaría tarde. Se impediría a la víctima poder interponer acciones legales para frenar el acoso moral en el trabajo hasta el momento en que no estuviese suficientemente destruida personalmente. Una barbaridad, porque las víctimas podrían llegar a situaciones irreversibles psicológica y personalmente.

De este modo se admite que si la conducta del acosador es suficientemente grave no sea preciso que a causar efectivamente un daño en la persona pudiéndose calificar la conducta, en ese estado previo al daño, como acoso moral en el trabajo. Es decir, sin necesidad que se produzca el daño.

¿Qué hago si soy víctima de acoso moral en el trabajo, acoso laboral o mobing laboral?

Lo trataremos en el siguiente post.

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